Así es la mejor oficina para tu nuevo negocio

Llevo años escuchando hablar del concepto, y desde que oí hablar de él, estoy ansioso por entrar en uno de ellos. Me refiero a un espacio de coworking, una especie de oficina gigante donde compartir mesa con gente interesante como tú, con servicios especiales, y a un precio realmente competitivo.

Hablo hoy de ello, porque un compañero con el que tuve la oportunidad de compartir la experiencia de todo un verano, ha abierto su propio coworking, BrainWare, en Collado Villalba, un municipio de la sierra de Madrid.

Él es Fernando Tellado, todo un experto en WordPress en España. Aunque seguramente lo conozcas por su sitio web Ayuda WordPress, donde escribe sobre uno de los gestores de contenidos más usados, ¡y que uso en este blog!

Escritor por pasión, profesor y consultor de branding y creación web, se ha lanzado a la aventura de lanzar ese espacio de coworking que tanto mola, así que he preferido que nos hable él de este concepto, que no para de crecer y que seguramente sea el futuro de muchos emprendedores y pequeños negocios.

¿Qué es un coworking?

Lo primero que se me ocurre es decirte lo que no es un coworking y …

  • No es un despacho
  • No es un cibercafé
  • No es un bistro con internet
  • No es un espacio en el que sentarte y ponerte a trabajar (no solo)

Como el mismo nombre podría indicar parecería ser algo como co-trabajo, por trabajo colaborativo, pero en realidad se refiere a una filosofía de trabajo en compañía, que sí, puede implicar oportunidades de colaboración.

Lo que debes esperar, y debe ofrecerte, en un coworking es un espacio con todo lo que necesitas para trabajar, prosperar y enriquecerte profesionalmente.

En el sentido práctico es una oficina que, en vez de tener espacios separados, despachos y cubículos, ofrece un espacio amplio, donde trabajas junto a otros, y posiblemente con otros profesionales, de tu sector u otros.

Debe disponer de todos los servicios de cualquier oficina que se precie, pero siempre aportando prestaciones de calidad como conexión de alta velocidad, salas de reuniones totalmente preparadas y, sobre todo, actividades y oportunidades enriquecedoras.

En un coworking no solo se deben ofrecer servicios, también oportunidades.

¿Por qué están de moda?

Bueno, de moda llevan ya años, pero probablemente se hayan popularizado por unos cuantos motivos.

Por un lado está el asunto del dinero, algo que con la crisis que llevamos ya años a todos nos ha hecho preguntarnos el porqué de cada gasto, y claro, cuando enfrentas los costes de una oficina frente a trabajar en un coworking, con todo, y por una fracción de lo que cuesta un despacho, pues no hay color, el coworking gana por goleada.

Y luego está la cosa de que en realidad “molan”. Un coworking no solo es un despacho amplio en el que trabajas junto a más gente, suele hacerse comunidad, hay actividades, seminarios, talleres, eventos, enganchan. Cuando pruebas a trabajar en un coworking, si te adaptas – que hay gente a la que no le encaja – no hay vuelta atrás.

¿Qué beneficios nos pueden aportar?

Son tantos que casi no se por donde empezar. Un coworking empezó siendo el espacio de trabajo y colaboración ideal para autónomos y pequeñas empresas que, hartas de estar encerradas en despachos o incluso en la casa familiar, decidieron disponer de un espacio profesional, con todos los servicios y ninguna de las preocupaciones.

Pero ahora mismo hasta las grandes multinacionales, en vez de abrir oficinas para proyectos o nuevos departamentos, muchas veces pagan a sus empleados un coworking ¿por qué? Por sus ventajas, para todos.

Un coworking lo tienes cerca de casa, por lo que te evitas atascos, gastos de transporte, comidas fuera, más gastos, estrés, tiempo y salud perdidos en todo lo anterior.

Además, te quitas todos los trámites, seguros, contrataciones y disgustos de montar un despacho por tu cuenta, o la difícil relación que se genera trabajando en casa. El coworking está ahí con todos los servicios, tu simplemente llegas y produces, creas, prosperas. ¿He dicho que encima por mucho menos dinero?

Pero no solo eso, también ofrece oportunidades como colaborar con otros profesionales que te complementen.

¿Pueden surgir sinergias con otros coworkers dentro del lugar?

Efectivamente. Esa es una de sus mayores virtudes. Por ejemplo, hay abogados que encuentran en un coworking pymes y autónomos que son clientes potenciales, startups que tienen en la silla de al lado al futuro inversor, diseñador, programador o colaborador, y te podría poner cientos de ejemplos más.

Conozco empresas que han surgido en coworking, freelances que cada uno iba por su cuenta y en un momento dado ha surgido la colaboración para un nuevo negocio y ¿con quién mejor que con quien ya tienes al lado cada día y sabes como funciona y de qué es capaz?

Además de un espacio para nuestro proyecto, ¿qué otros servicios encontramos?

Todo coworking que se precie de serlo debe ofrecer al menos lo siguiente:

  • Puestos flexibles (te sientas sin puesto fijo).
  • Puestos fijos, para quien necesite almacenamiento y un ordenador de sobremesa.
  • Conexión de alta velocidad, importante que sea simétrica.
  • Sillas cómodas y adaptables, estoy harto de ver supuestos coworking con sillas de jardín, de plástico o cosas peores. Un coworking es un lugar de trabajo y requiere sillas que permitan estar cómo jornadas completas de trabajo.
  • Adaptadores y conectores de cables de red, usb e internet a mano, que no hay cosa más anacrónica que andar reptando por debajo de las mesas para enchufar un dispositivo.
  • Sala de reuniones totalmente equipada con proyector, pantalla y conectividad.
  • Zona para eventos de la comunidad o externos.
  • Zona de descanso y relax en la que los coworkers puedan desconectar y reforzar relaciones.
  • Impresora, escáner, copiadora y fax.
  • Taquillas para que los coworkers no tengan que dejar sus cosas sobre las mesas o colgadas de las sillas.
  • Una distribución y diseño agradable, acogedor e innovador, que invite a la productividad.
  • Luz natural, para mi es algo básico que echo de menos en muchos coworking urbanos.
  • Talleres y seminarios gratuitos para los coworkers, eventos de la comunidad, información permanente, actividades que refuercen el sentimiento de permanencia.

Además de estos básicos ya cada coworking aporta su granito de arena y diferencias. En el caso de BrainWare, además de todo lo anterior, el coworking es accesible, totalmente adaptado a personas con movilidad reducida, también admitimos mascotas y – en esto somos únicos – tenemos pistas de tenis y padel e incluso bonos de piscina, pues estamos en una comunidad con estas prestaciones, y claro, los coworkers también pueden usarlas.

(Visited 132 times, 1 visits today)

¿Qué te ha parecido? Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *